Entrevista al Arquitecto Juan Gunther
Leido 1056 vecesAdvertisements
¿Existía una forma característica de construir en Lima?
La arquitectura en Lima se estandarizó muy rápido. Todas las casas eran iguales. Todas tenían zaguán, patio principal, cuadra, segundo patio, servicios y la huerta al fondo. Y tenían la misma distribución. No importa si la casa era pequeña o grande. Se estandarizó. Además, la reglamentación muestra que lo único que le interesaba a la municipalidad era que se mantuviera cierta uniformidad en la fachada.
¿Y eso es bueno?
Eso es bueno. Desgraciadamente, nuestros historiadores han comenzado a ponerle adjetivos como para engrandecerlo. Dicen «patio sevillano», pero usted se pasea por Sevilla, por la parte antigua, y no va a encontrar un patio nunca. El patio limeño era casi una prolongación de la calle. Allí entraban los ambulantes, el buhonero y los vecinos, para sacar agua de la fuente; allí se reunían cuando el dueño de la casa estaba agonizando o cuando la hija del dueño se iba a casar. Allí se hacían las fiestas de todo el barrio. En cambio, en Sevilla, no. Sevilla era un mundo musulmán y el patio es un espacio de las mujeres; por eso, en Sevilla el patio está al fondo. ¿Por qué?, porque allí crían a sus hijos, cocinan, lavan y practican la chismografía. También hemos puesto «balcón morisco», que tampoco tiene nada de morisco, porque en los países moros no se encuentran balcones limeños. En fin, los limeños siempre hemos menospreciado lo nuestro; y para mejorarlo, le hemos puesto adjetivos.
¿La arquitectura limeña ha tenido relevancia sobre la de otros países?
Sí, por supuesto. La arquitectura limeña ha sido la madre de todos los estilos en América Latina, salvo México. Desde Nicaragua hasta Tierra del Fuego, existe una influencia tremenda. Y esto no ha querido ser interpretado adecuadamente. Siempre se ha considerado que Lima ha sido refugio de gentes venidas de todas partes y que construían como les daba la gana. Aquí están las grandes construcciones, de aquí salían los alarifes para Colombia, para Chile, para el Cusco, para Quito. Aquí se formaban, esto era el centro del virreynato. Aquí estaba el dominio político, religioso, económico, todo estaba acá. Sería muy raro que no estuviera el artístico. Acá estaba la única imprenta, la única universidad, los únicos colegios reales. ¿La ciudad tenía color? Sí, tenía color, se permitían todos los colores, salvo el blanco. Y eso que Andalucía está pintada todo de blanco. Se decía que era demasiado brillante, que no era bueno para los ojos. También prohibieron los balcones en 1872. Incluso hubo juicios, pues se afirmaba que no permitía la libre circulación del aire por las calles. El rojo era un color común, pero también el verde, el amarillo. Lo único que tenía que respetarse era el zócalo, que debía pintarse de un solo color para darle cierta uniformidad.
Con su experiencia, ¿usted cree que el Estado debe proteger la parte antigua de la ciudad?
Hay una responsabilidad del Estado que éste no cumple. La parte antigua fue declarada patrimonio nacional por el propio Estado, a través del INC, pero le ha dado las espaldas. Yo creo que hay muchas maneras de recuperar el centro histórico, si es que el Estado cooperara. Por ejemplo, en el centro de Lima hay alrededor de 53 edificios nuevos o relativamente nuevos, hasta con ascensores y que están vacíos. Muchos se podrían reciclar. El problema es que nadie quiere vivir en el centro. Entonces, habría que crear demanda, y allí podría intervenir el Estado.
¿Esto se hace en otros lados?
Esto se hace en Chile, en Burdeos, se hace en un montón de sitios. El Estado subvenciona al que quiere vivir en el centro con parte de la cuota inicial. Esto crearía una demanda. Se tiene que comprender que el Estado tiene responsabilidad en recuperar el centro histórico, declarado Patrimonio Universal de la Humanidad. Y, además, es mucho más barato construir en el centro que construir a 20 o 25 kilómetros de distancia. Creemos que algunas casas que son declaradas patrimonio histórico tienen que respetarse, pero se pueden remodelar para que algunas familias puedan vivir allí. Si el Estado subvenciona la cuota inicial, la demanda va a ser muy grande, y la iniciativa privada se pondría a trabajar para hacer frente a esa demanda, respetando el perfil urbano.

No hay comentarios
Sé el primero en escribir un comentario a esta entrada.
Escribir un comentario
Si quieres añadir tu comentario a esta entrada, simplemente rellena el siguiente formulario:
* Campos requeridos
Puedes usar estas etiquetas XHTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>.
No hay trackbacks
Para notificar de una mención en tu blog a esta entrada, habilita la notificación automática (Opciones > Discusión en WordPress) o especifica esta url de trackback: http://asterion.almadark.com/2008/05/29/entrevista-al-arquitecto-juan-gunther/trackback/